Generalmente se puede diagnosticar herpes genital mediante una exploración física y los resultados de ciertos análisis de laboratorio:
- Cultivo viral. Esta prueba implica tomar una muestra de tejido o raspado de las llagas para analizarla en el laboratorio.
- Prueba de reacción en cadena de la polimerasa (PCR). La reacción en cadena de la polimerasa se utiliza para copiar tu ADN a partir de una muestra de sangre, tejido de una llaga o líquido cefalorraquídeo. Luego, se puede analizar el ADN para establecer la presencia del virus del herpes simple y determinar qué tipo de virus del herpes simple tienes.
- Análisis de sangre. En esta prueba, se analiza una muestra de sangre para detectar la presencia de anticuerpos contra el virus del herpes simple y determinar una infección por herpes previa.