Es probable que el médico pueda diagnosticarte una infección por el virus del papiloma humano mediante la observación de las verrugas.
Si las verrugas genitales no son visibles, te tendrás que someter a una o más de las siguientes pruebas:
- Prueba de solución de vinagre (ácido acético). Aplicar una solución de vinagre a las zonas genitales infectadas con el virus del papiloma humano las torna blancas. Esto puede ayudar a identificar las lesiones planas difíciles de ver.
- Examen de Papanicolaou. Tu médico recolecta una muestra de células del cuello del útero o la vagina para enviarlas a analizar al laboratorio. El examen de Papanicolaou puede revelar anomalías que pueden producir cáncer.
- Prueba de ADN. Esta prueba, que se realiza en las células del cuello del útero, puede reconocer el ADN de las variedades del virus del papiloma humano de alto riesgo, a las cuales se relacionó con cánceres genitales. Se recomienda realizar esta prueba a mujeres mayores de 30 años, además del examen de Papanicolaou.