sábado, 4 de diciembre de 2021

TRATAMIENTO DE HEPATITIS A Y B

TRATAMIENTO DE LA HEPATITIS A:

No existen tratamientos específicos para la hepatitis A. Tu cuerpo eliminará el virus de la enfermedad solo. En la mayoría de los casos de hepatitis A, el hígado se cura antes de los seis meses y no presenta daños duraderos.

El tratamiento de la hepatitis A se suele centrar en que te sientas cómodo y en controlar los signos y síntomas. Podría ser necesario que hagas lo siguiente:

  • Descansar. Muchas personas que padecen hepatitis A sienten cansancio, ganas de vomitar y tienen menos energía.
  • Controlar las náuseas. Las náuseas pueden dificultar la alimentación. Intenta comer tentempiés a lo largo del día en lugar de comidas completas. Para obtener las calorías suficientes, come más alimentos con alto contenido calórico. Por ejemplo, bebe jugo de frutas o leche en lugar de agua. Si tienes vómitos, es importante que tomes mucho líquido para evitar la deshidratación.
  • Evitar el alcohol y tomar medicamentos con cuidado. El hígado puede presentar dificultades para procesar medicamentos y bebidas alcohólicas. Si tienes hepatitis, no bebas alcohol. El alcohol puede provocar más lesiones en el hígado. Habla con el médico acerca de los medicamentos que tomas, incluso los de venta libre.
TRATAMIENTO DE LA HEPATITIS B: 

Tratamiento para prevenir la infección de hepatitis B después de la exposición

Si sabes que te expusiste al virus de la hepatitis B y no estás seguro de haber recibido la vacuna, comunícate con el médico de inmediato. La administración de una inyección de inmunoglobulina (un anticuerpo) dentro de las 12 horas de la exposición al virus puede ayudar a protegerte de contraer hepatitis B. Dado que este tratamiento solo proporciona protección a corto plazo, también deberás recibir la vacuna contra la hepatitis B al mismo tiempo si nunca la recibiste.

Tratamiento para la infección aguda de hepatitis B

Si el médico determina que tu infección de hepatitis B es aguda (es decir que no se prolongará y desaparecerá por su cuenta), es posible que no necesites tratamiento. En cambio, el médico puede recomendarte descanso, una nutrición adecuada y mucho líquido mientras el cuerpo combate la infección. En casos graves, se necesita administrar medicamentos antivirales o una estancia hospitalaria para prevenir complicaciones.

Tratamiento para la infección crónica de hepatitis B

La mayoría de las personas a las que se les diagnostica una infección crónica de hepatitis B necesita tratamiento de por vida. El tratamiento ayuda a reducir el riesgo de sufrir una enfermedad hepática y evita que se transmita la infección a otras personas. El tratamiento para la infección crónica de hepatitis B puede comprender:

  • Medicamentos antivirales. Varios medicamentos antivirales, como el entecavir (Baraclude), el tenofovir (Viread), la lamivudina (Epivir), el adefovir (Hepsera) y la telbivudina (Tyzeka), pueden ayudar a combatir el virus y a reducir su capacidad para dañar el hígado. Estos medicamentos se toman por vía oral. Consulta con el médico qué medicamento puede ser adecuado para ti.
  • Inyecciones de interferón. El interferón alfa-2b (Intron A) es una versión fabricada por el hombre de una sustancia que produce el cuerpo para combatir infecciones. Se utiliza, principalmente, para tratar a las personas jóvenes con hepatitis B que quieren evitar un tratamiento a largo plazo o a las mujeres que podrían querer quedar embarazadas dentro de pocos años, después de completar un tratamiento de duración limitada. El interferón no se debe utilizar durante el embarazo. Los efectos secundarios pueden ser náuseas, vómitos, dificultad para respirar y depresión.
  • Trasplante de hígado. Si tienes el hígado muy dañado, un trasplante hepático puede ser una opción. Durante un trasplante hepático, el cirujano extrae el hígado dañado y lo reemplaza por uno sano. La mayoría de los hígados trasplantados provienen de donantes fallecidos, si bien una pequeña cantidad proviene de donantes vivos que donan una porción de sus hígados.

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