Se sospecha en pacientes con úlceras genitales, ganglios linfáticos inguinales edematizados, personas que viajaron a zonas como África, India, el sudeste asiático, América del Sur y el Caribe o tuvieron contacto sexual con personas residentes en esas zonas.
El diagnóstico se realiza mediante la detección de los anticuerpos contra la endotoxina de Chlamydia o mediante la genotipicación con pruebas de ácidos nucleicos basadas en PCR.
Todas las parejas sexuales tienen que someterse a la evaluación y deben controlarse durante 6 meses.