En el linfogranuloma venéreo, la administración poco después de aparecer los síntomas de antibióticos tales como doxiciclina, eritromicina o tetraciclina, por vía oral durante 3 semanas, podría curar la infección.
Sin embargo la hinchazón puede persistir si los vasos linfáticos están dañados de forma irreversible.
Si los bubones (ganglios linfáticos inflamados) causan molestias, se pueden drenar mediante una incisión en ellos.
Las personas que han mantenido contactos sexuales con una persona infectada durante los 60 días anteriores a la aparición de los síntomas, deben ser examinadas y tratadas con una única dosis de azitromicina, o con doxiciclina por vía oral durante 7 días, independientemente de que las evidencias hagan pensar o no que sufren linfogranuloma venéreo.
Después del tratamiento debe hacerse una revisión periódica cada 6 meses.