Los casos leves de chancro se tratan con antibióticos comunes como la azitromicina, ceftriaxona y ciprofloxacino. Es importante tomar la pauta completa de antibióticos para que realmente hagan efecto y no tener problemas posteriormente (además de las resistencias de las que hablamos en posts anteriores).
En caso de que la inflamación sea mayor y afecte a los ganglios linfáticos será necesario un drenaje, con aguja o con cirugía local.